Un hombre herido de bala fue trasladado en código rojo al Hospital Centeno de General Pico y murió horas después.
Un grave episodio de violencia sacudió a General Pico durante la tarde del domingo, cuando un hombre fue encontrado con una herida de bala y trasladado de urgencia, en código rojo, al Hospital Gobernador Centeno.
La víctima ingresó en estado crítico y quedó internada en Terapia Intensiva. Pese al esfuerzo del personal médico, horas después se confirmó el peor desenlace: el hombre murió como consecuencia de la gravedad de las lesiones sufridas.
El hecho generó un importante movimiento de las fuerzas de seguridad y abrió una investigación para determinar cómo se produjo el episodio y establecer las circunstancias que rodearon el disparo.
Mientras avanzan las actuaciones judiciales y policiales, el caso vuelve a poner en escena una realidad incómoda: la violencia no avisa, pero cuando aparece deja preguntas que las autoridades tienen la obligación de responder.
Un hombre ingresó en código rojo, peleó por su vida y finalmente murió. Detrás de cada operativo, cada sirena y cada comunicado oficial hay una historia que termina de la peor manera.
Ahora empieza otra etapa: esclarecer qué ocurrió, quiénes estuvieron involucrados y si se trató de un hecho que pudo haberse evitado. Porque después del ruido de las sirenas suele llegar el silencio. Y en ese silencio aparecen las preguntas que nadie debería esconder debajo de una alfombra.
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