El Gobierno confirmó que no ayudará a los endeudados y que LLA no acompañará proyectos para aliviar la deuda familiar.
El Gobierno nacional ratificó que no brindará asistencia a las familias endeudadas y que tampoco acompañará en el Congreso los proyectos impulsados por la oposición para abordar la problemática. Así lo afirmó el vocero presidencial Adrián Ravier, quien sostuvo que se trata de una cuestión entre privados.
Ravier señaló que las dificultades para afrontar los créditos y las moras deben resolverse entre los deudores y las entidades financieras. Al mismo tiempo, reconoció que algunos préstamos fueron otorgados con tasas de interés elevadas, aunque evitó vincular esa situación con las políticas de desregulación financiera impulsadas por la administración de Javier Milei.
Según la información difundida por La Arena, la problemática del endeudamiento familiar alcanza a casi 20 millones de argentinos. Desde el oficialismo atribuyeron el aumento de las moras al contexto económico y al supuesto impacto de la actividad del Congreso durante 2025.
El Gobierno también volvió a minimizar la explicación de Milei sobre las familias que se habrían endeudado para comprar televisores durante el Mundial. Ravier sostuvo que aquella referencia había sido solamente un ejemplo.
Veinte millones de argentinos endeudados y la respuesta oficial es, básicamente, “arréglense entre ustedes”. Es una curiosa manera de entender la libertad: el crédito es privado, la deuda es privada, el problema es privado y el Estado observa desde la tribuna.
Lo llamativo es que el propio vocero reconoce que hubo créditos otorgados con tasas elevadas. Pero cuando llega la hora de discutir quién generó las condiciones para que esas tasas fueran posibles, aparece el clásico truco: mirar para otro lado y responsabilizar a otro.
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