Uno de cada cuatro efectivos de las fuerzas de seguridad con créditos está en mora, según un informe elaborado con datos del BCRA.
La crisis económica sigue dejando huellas profundas entre los trabajadores del Estado. Un relevamiento elaborado a partir de datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y de la nómina del personal nacional expuso que el 25% de los efectivos de las fuerzas armadas y de seguridad que accedieron a créditos se encuentra en situación de mora, un porcentaje que más que duplica el promedio registrado en el resto de la administración pública nacional.
El informe señala que 43.784 efectivos presentan atrasos en el pago de sus obligaciones financieras. En términos prácticos, uno de cada cuatro uniformados con préstamos ya no puede afrontar sus compromisos económicos en tiempo y forma, un dato que refleja el fuerte deterioro del poder adquisitivo de los salarios del sector.
Entre los organismos con mayor nivel de morosidad aparece en primer lugar el Ejército Argentino, con un índice del 29,3%. Le siguen el Servicio Penitenciario Federal (28,1%), la Policía Federal Argentina (23,8%), la Gendarmería Nacional (23,6%), la Prefectura Naval (21,5%), la Fuerza Aérea (21,2%) y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (20,6%).
El contraste con el resto del empleo público resulta contundente: mientras las fuerzas registran un nivel de morosidad cercano al 25%, el promedio del resto de la administración nacional se ubica en apenas 10,8%. Los datos fueron difundidos por el secretario general de la Asociación Bancaria y diputado nacional Sergio Palazzo, sobre la base de información pública del BCRA.
Durante años se repitió el discurso de que las fuerzas de seguridad debían ser una prioridad para garantizar el orden. Sin embargo, cuando los números salen a la luz, aparece una realidad mucho menos épica: miles de efectivos no logran llegar a fin de mes y terminan atrapados por las deudas.
Detrás de cada porcentaje hay familias que ajustan gastos, créditos impagables y salarios que perdieron la carrera contra la inflación. El dato interpela tanto al Gobierno como a quienes sostienen que la estabilidad económica ya llegó. Para muchos trabajadores estatales, esa recuperación todavía no aparece.
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