Un vecino de Salliqueló dejó 121 hectáreas para vender y destinar más de mil millones de pesos a mejorar el hospital municipal.
Un vecino de Salliqueló, en la provincia de Buenos Aires, dejó una herencia extraordinaria para su comunidad: 121 hectáreas de campo que deberán ser vendidas y cuyos fondos serán destinados íntegramente al Hospital Municipal. La operación podría representar más de mil millones de pesos.
El hombre era viudo, no tenía hijos y durante buena parte de sus últimos años permaneció vinculado al hospital. Antes de morir dejó establecido mediante un testamento con cargo que las tierras fueran vendidas y que el dinero se utilizara exclusivamente para ampliar, restaurar y mejorar el establecimiento sanitario.
Entre las obras previstas aparecen la construcción de un quirófano, una planta de oxígeno y una sala destinada a los médicos, además de otras mejoras necesarias para el funcionamiento del hospital.
La venta estará a cargo de una abogada designada por la Justicia, quien deberá garantizar el cumplimiento de la voluntad expresada en el testamento. Una vez concretada la operación, los fondos serán entregados al municipio, que tendrá un plazo de un año para ejecutar las obras previstas.
Desde el municipio señalaron que ya comenzó la planificación de los trabajos y remarcaron que el proceso deberá desarrollarse de manera transparente y con seguimiento público.
En tiempos donde parece que cada uno corre con su propia bolsa bajo el brazo, un vecino decidió hacer exactamente lo contrario: dejar prácticamente todo lo que tenía para que otros pudieran vivir mejor. No dejó una mansión para un heredero ni un campo para engordar una cuenta bancaria. Dejó infraestructura para un hospital.
Ahora viene la parte menos romántica y más importante: que cada peso llegue donde tiene que llegar. Porque una herencia de más de mil millones también puede convertirse en una prueba de transparencia para el Estado. La voluntad quedó escrita. El desafío ahora es que nadie escriba encima.
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