ARCA acelera ejecuciones fiscales y embargos por deudas con pocos días de atraso, generando preocupación entre pymes y especialistas.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) aceleró los tiempos para reclamar judicialmente deudas impositivas. Según el caso, una obligación vencida puede derivar en una ejecución fiscal apenas siete a diez días después del vencimiento, con la posibilidad de solicitar el embargo de cuentas bancarias.
El procedimiento puede comenzar incluso con deudas cercanas al millón de pesos. Una vez recibida la intimación de pago, el contribuyente dispone de cinco días hábiles para presentar alguna de las defensas previstas. Entre ellas figuran el pago documentado, la espera documentada, la prescripción y la inhabilidad del título.
El caso utilizado como ejemplo involucra a una pyme metalúrgica del conurbano bonaerense con 18 trabajadores. La empresa habría quedado temporalmente sin fondos para afrontar el IVA luego de que un cliente demorara el pago de una factura importante.
La situación generó críticas porque un embargo sobre las cuentas puede afectar directamente el pago de salarios, proveedores y gastos operativos. Para una empresa pequeña, una deuda tributaria transitoria puede convertirse así en un problema financiero mucho mayor.
El tributarista Sebastián Domínguez advirtió que ARCA puede ejecutar deudas a pocos días del vencimiento y que, aun cuando el contribuyente pague después de iniciado el juicio, pueden corresponder los honorarios del abogado del fisco.
Cobrar impuestos es una obligación. Pero convertir un atraso de pocos días en una carrera contra el embargo puede poner a una pyme en una situación límite. Y cuando se bloquean las cuentas de una empresa, no solamente queda comprometido el contribuyente: también quedan en juego salarios, proveedores y puestos de trabajo.
El Estado tiene herramientas para cobrar, pero la pregunta incómoda es otra: ¿la velocidad para recaudar también contempla el tiempo que necesita una empresa para sobrevivir? Porque si el remedio para una deuda transitoria termina paralizando al que produce, el fisco cobra una cuenta mientras la economía paga otra.
COMENTARIOS