La Justicia condenó a una embotelladora tras la intoxicación de un consumidor que encontró un cuerpo extraño en una gaseosa.
La Justicia condenó a una embotelladora a indemnizar con cerca de cinco millones de pesos a un consumidor de La Plata que sufrió un cuadro de gastroenteritis aguda luego de beber una Coca-Cola que contenía una sustancia arenosa. Además, otra botella del mismo lote presentaba un cuerpo extraño visible en su interior, pese a encontrarse cerrada de fábrica.
El episodio ocurrió en marzo de 2022, cuando el hombre compró cinco botellas retornables de vidrio en un supermercado de City Bell. Tras consumir tres sin inconvenientes, comenzó a sentirse mal al beber la cuarta. Al revisar la quinta descubrió un objeto sólido dentro del envase y decidió conservarlo como prueba.
Durante el proceso judicial presentó el ticket de compra, certificados médicos, fotografías, actas notariales y otras pruebas que respaldaron su reclamo. La Cámara de Apelaciones confirmó la responsabilidad de la embotelladora Reginald Lee S.A., mientras que Coca-Cola FEMSA fue desvinculada porque no era la fabricante ni la distribuidora del producto en esa zona.
El fallo incrementó la indemnización por daño moral y determinó que la empresa también afronte los honorarios de abogados y peritos, elevando el costo total del proceso a una cifra cercana a los cinco millones de pesos.
Cuando un consumidor compra un producto sellado, espera encontrar una bebida y no un riesgo para su salud. Este fallo vuelve a poner sobre la mesa la responsabilidad que tienen las grandes empresas en el control de calidad de lo que llega a las góndolas.
La resolución también deja un mensaje claro: aunque enfrente haya compañías de enorme poder económico, la Justicia puede reconocer los derechos de quienes logran demostrar los hechos con pruebas contundentes.
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