Los senadores nacionales cobrarán casi 12 millones de pesos desde agosto tras una nueva actualización salarial.
Los senadores nacionales volverán a recibir un incremento en sus ingresos y, a partir de agosto, sus dietas alcanzarán los 11,87 millones de pesos brutos mensuales. La actualización surge del último tramo de la paritaria legislativa firmada entre las autoridades del Congreso y los gremios que representan a los trabajadores parlamentarios.
El aumento acumulado será del 6,7% y se aplicará en tres etapas: un 2,4% retroactivo a junio, un 2,2% correspondiente a julio y un 1,9% para agosto. La mejora se suma al 12,5% otorgado durante el primer cuatrimestre del año, elevando el incremento total de las dietas por encima de la inflación registrada durante el primer semestre.
El mecanismo responde al sistema conocido como "ley de enganche", que vincula automáticamente las dietas de los senadores con el valor del módulo salarial del personal legislativo. De esta manera, cada actualización paritaria impacta directamente sobre los ingresos de los integrantes de la Cámara Alta.
Según estimaciones internas del Senado, el haber bruto llegará a 11.877.000 pesos mensuales antes de los descuentos correspondientes por jubilación, obra social e Impuesto a las Ganancias.
Otra vez la política parece vivir en un país distinto. Mientras trabajadores, jubilados y comerciantes hacen malabares para llegar a fin de mes, la dirigencia legislativa continúa blindando sus propios ingresos mediante mecanismos automáticos que casi nunca generan el mismo entusiasmo cuando se trata de mejorar los salarios del resto de los argentinos.
La discusión ya no pasa solamente por cuánto cobran los senadores, sino por el mensaje que transmite una dirigencia que pide esfuerzo, ajuste y paciencia hacia abajo, pero nunca parece dispuesta a aplicarse esas recetas hacia adentro. La distancia entre la política y la realidad vuelve a ensancharse.
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