Semino advirtió que la caída de aportantes y los bajos haberes agravan la crisis previsional y ponen en riesgo el futuro de millones de jubilados.
El defensor de la Tercera Edad, Eugenio Semino, lanzó una dura advertencia sobre el presente y el futuro del sistema previsional argentino. Sostuvo que la reducción de trabajadores que realizan aportes, sumada al deterioro de los haberes, configura un escenario crítico que amenaza la sustentabilidad de las jubilaciones.
Según datos oficiales, durante el último año el Sistema Integrado Previsional perdió más de 38 mil aportantes, principalmente por la caída del empleo registrado. Para Semino, este fenómeno no es aislado, sino la consecuencia de un mercado laboral cada vez más precarizado y con altos niveles de informalidad.
El dirigente aseguró que alrededor de cinco millones de jubilados no logran cubrir sus necesidades básicas. Indicó que mientras el haber promedio ronda los 850 mil pesos, una canasta de consumo para un adulto mayor supera ampliamente el millón y medio de pesos, lo que deja a gran parte del sector en una situación de extrema vulnerabilidad.
Además, cuestionó las propuestas que apuntan únicamente a elevar la edad jubilatoria y sostuvo que el verdadero debate debe centrarse en cómo financiar un sistema previsional sostenible frente a los cambios del mercado laboral y el avance de la tecnología.
Semino también expresó preocupación por el estado del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES y pidió que los recursos destinados a la seguridad social se utilicen prioritariamente para proteger el poder adquisitivo de los jubilados.
Cuando un país discute números pero deja de mirar a las personas, el problema deja de ser económico para convertirse en social. La pérdida de aportantes preocupa, pero mucho más inquieta que millones de jubilados no puedan cubrir lo básico después de toda una vida de trabajo.
Mientras la dirigencia sigue atrapada en discusiones de corto plazo, el reloj corre para un sistema previsional que necesita decisiones profundas y no simples parches. La realidad no espera campañas electorales.
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