Trabajadores de Radio Nacional denunciaron censura, vaciamiento y salarios congelados. Advierten sobre el deterioro de los medios públicos.
Trabajadores de Radio Nacional, acompañados por la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPren), denunciaron un fuerte avance sobre la libertad de expresión dentro de los medios públicos. Según sostienen, las restricciones impuestas por las autoridades afectan la producción periodística, limitan entrevistas y reducen la cobertura de temas vinculados a la realidad de las provincias.
Desde Radio Nacional Santa Rosa afirmaron que el escenario también impacta en La Pampa. Aseguran que la programación local fue desmantelada, que numerosas voces de funcionarios, gremios e instituciones dejaron de tener espacio al aire y que las decisiones editoriales quedaron centralizadas, debilitando el carácter federal que históricamente tuvo la emisora.
Los trabajadores también cuestionaron la eliminación de las direcciones provinciales y denunciaron que determinadas entrevistas requieren autorizaciones previas, una situación que consideran incompatible con el ejercicio libre del periodismo. Para el sector, estas medidas profundizan el silenciamiento informativo y reducen la pluralidad de voces.
Al conflicto editorial se suma la situación salarial. Los empleados señalaron que los haberes permanecen congelados desde 2024 y que el salario básico ronda los 474 mil pesos, cifra que consideran insuficiente para cubrir las necesidades básicas. En ese marco advirtieron que el deterioro laboral también pone en riesgo la continuidad y calidad del servicio público de comunicación.
Cuando un medio público deja de reflejar lo que ocurre en cada provincia y comienza a filtrar qué voces pueden hablar, el problema excede a los trabajadores. El verdadero perjudicado es el ciudadano, que recibe una realidad cada vez más recortada.
Ajustar salarios, concentrar decisiones y limitar contenidos puede aliviar una planilla de Excel, pero difícilmente fortalezca la democracia. Sin periodistas con condiciones dignas y sin pluralidad informativa, el debate público también pierde aire.
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