Obras sociales en crisis: la Superintendencia exige planes de contingencia y crece la preocupación por los afiliados
La situación de las obras sociales en Argentina suma un nuevo capĆtulo de tensión tras la declaración de “crisis” de varias entidades por parte de la Superintendencia de Servicios de Salud. El organismo detectó irregularidades financieras, administrativas y prestacionales que ponen en jaque el funcionamiento normal de estos agentes del sistema.
En este contexto, se establece un plazo de 15 dĆas para que las entidades afectadas presenten un plan de contingencia que permita ordenar sus cuentas, garantizar prestaciones bĆ”sicas y evitar un deterioro mayor en la atención de los afiliados. La medida se enmarca en un proceso mĆ”s amplio de control y reordenamiento del sistema de salud.
Otra vez el sistema de obras sociales aparece en terapia intensiva, con el mismo diagnóstico repetido de siempre: desmanejo, falta de control y una estructura que cruje cuando se le exigen resultados mĆnimos. Mientras los papeles se acumulan en los escritorios oficiales, los afiliados hacen fila en la vida real para ver si les autorizan una consulta o un medicamento.
El problema de fondo no es solo contable, es polĆtico y estructural. Un sistema que se anuncia como cobertura universal pero funciona con parches, crisis recurrentes y promesas de “reordenamiento” que nunca terminan de ordenar nada. En el medio, como siempre, el mismo actor olvidado: el paciente.
COMENTARIOS