Metalfor despidió a 35 trabajadores tras autorizar su salida para ver a la Selección. Crece el conflicto sindical en Córdoba.
La crisis de Metalfor sumó un nuevo capítulo que generó indignación. Un total de 35 trabajadores de la planta ubicada en Noetinger, Córdoba, fueron despedidos luego de que la empresa les autorizara retirarse antes de finalizar la jornada laboral para seguir el partido de la Selección Argentina. Apenas transcurrida media hora desde la salida, comenzaron a recibir mensajes para retirar los telegramas de despido.
La decisión provocó una inmediata reacción de los empleados y del gremio. Desde la CGT de Río Cuarto denunciaron que la empresa incumplió la conciliación obligatoria vigente y calificaron la situación como extremadamente grave. La protesta incluyó cortes de calles, quema de cubiertas y un fuerte operativo mientras autoridades provinciales intentaban abrir una instancia de negociación.
Metalfor atraviesa una profunda crisis financiera. La firma había iniciado recientemente un Procedimiento Preventivo de Crisis para intentar renegociar sus condiciones laborales y económicas, en medio de una fuerte caída de la producción, deudas millonarias y dificultades para afrontar salarios. Sin embargo, el sindicato sostiene que los despidos contradicen los acuerdos alcanzados días atrás y exigen la inmediata reincorporación de los operarios.
Hay decisiones empresariales difíciles de explicar y otras que directamente parecen escritas para convertirse en símbolo de una época. Autorizar a los trabajadores a retirarse para acompañar a la Selección y despedirlos mientras todavía celebraban un triunfo deportivo es una imagen que golpea tanto como los propios telegramas.
Detrás del relato de la crisis económica aparecen cientos de familias que vuelven a quedar en la incertidumbre. Cuando el ajuste siempre termina descargándose sobre quienes viven de su salario, la discusión deja de ser únicamente financiera y pasa a ser profundamente social.
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