Toay pierde la sucursal del Correo Argentino y crece la preocupación por el impacto en vecinos, jubilados y comerciantes.
La ciudad de Toay se quedará sin una de sus instituciones más tradicionales. La sucursal local del Correo Argentino cerrará sus puertas y obligará a cientos de vecinos a trasladarse a Santa Rosa para realizar gestiones que hasta ahora resolvían cerca de sus hogares. La medida forma parte del proceso de reducción de oficinas postales impulsado por el Gobierno nacional y ya afecta a varias localidades pampeanas.
El intendente Ariel Rojas expresó su rechazo a la decisión y aseguró que la noticia le provocó “tristeza y bronca”. Sostuvo que la pérdida del servicio impactará especialmente en adultos mayores, comerciantes e instituciones que utilizaban habitualmente la oficina local. También manifestó su solidaridad con los trabajadores que enfrentan un escenario de incertidumbre laboral, aunque fueron reubicados para evitar despidos.
Desde el municipio remarcaron que resulta difícil comprender que una ciudad en crecimiento pierda prestaciones en lugar de sumar nuevas herramientas para acompañar su desarrollo. El cierre se suma a otros similares registrados en distintas localidades del interior, donde la reducción de servicios estatales genera preocupación por el acceso de los vecinos a trámites y prestaciones esenciales.
Cuando se habla de ajuste, las planillas suelen cerrar mucho más rápido que la realidad cotidiana de la gente. El problema aparece cuando detrás de un número desaparecen servicios que durante décadas funcionaron como punto de encuentro, asistencia y conexión para comunidades enteras.
Mientras desde los despachos nacionales se celebra la motosierra, en el interior profundo los vecinos suman kilómetros, gastos y complicaciones para hacer trámites básicos. La pregunta sigue siendo la misma: ¿modernización o abandono?
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