TGS invertirá US$ 550 millones para ampliar el Gasoducto Perito Moreno y aumentar un 60% la capacidad de transporte de gas.
El Gobierno nacional anunció con entusiasmo la aprobación de una inversión de 550 millones de dólares de Transportadora Gas del Sur (TGS) bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), un proyecto que busca ampliar significativamente la capacidad del Gasoducto Perito Moreno, una de las principales arterias energéticas del país.
La iniciativa contempla la construcción de nuevas plantas compresoras en las localidades pampeanas de Doblas, Chacharramendi y Casa de Piedra, además de instalaciones complementarias en Neuquén. Según las estimaciones oficiales, la obra permitirá incrementar en un 60% el volumen de transporte de gas natural, pasando de 21 a 35 millones de metros cúbicos diarios.
El proyecto está directamente vinculado al desarrollo de Vaca Muerta, uno de los reservorios de hidrocarburos no convencionales más importantes del mundo. La ampliación permitirá evacuar una mayor producción de gas desde Neuquén hacia los principales centros urbanos e industriales del país.
Desde la Secretaría de Energía señalaron que la inversión será financiada íntegramente por el sector privado y destacaron que la obra contribuirá a reducir la necesidad de importar energía durante los meses de mayor demanda, especialmente en invierno.
Las autoridades nacionales consideran que este proyecto constituye una de las inversiones más importantes aprobadas hasta el momento dentro del RIGI, un régimen que el Gobierno presenta como una herramienta clave para atraer capitales y acelerar el desarrollo de infraestructura estratégica.
Si se cumplen los plazos previstos, la ampliación del gasoducto debería estar operativa antes del invierno de 2027, permitiendo una mayor disponibilidad de gas nacional y mejorando la seguridad energética del sistema.
Cuando la política discute relatos, la energía sigue siendo uno de los pocos terrenos donde los números mandan. La ampliación del Gasoducto Perito Moreno representa una obra concreta que puede generar ahorro de divisas, reducir importaciones y potenciar el desarrollo productivo.
Sin embargo, el festejo oficial también abre una pregunta inevitable: ¿cuántas de estas inversiones llegarían sin los beneficios extraordinarios del RIGI? El Gobierno celebra el desembarco de capitales privados, mientras sus críticos advierten sobre concesiones fiscales y regulatorias que podrían tener costos futuros para el Estado.
La discusión recién empieza. Lo cierto es que el gas debe llegar, los caños deben construirse y las obras deben terminarse. Porque en Argentina abundan los anuncios millonarios, pero lo que escasea son las inauguraciones en fecha.
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