SiTEP cuestionó al Ministerio de Educación por cambios de último momento en las calificaciones y denunció falta de previsibilidad.
El Sindicato de Trabajadores de la Educación Pampeana (SiTEP) cuestionó con dureza al Ministerio de Educación de La Pampa por introducir cambios en los criterios de calificación cuando gran parte del trabajo administrativo y pedagógico ya se encontraba en marcha. La organización gremial sostuvo que las modificaciones fueron comunicadas de manera tardía y generaron incertidumbre entre los equipos docentes.
Según expresaron desde el sindicato, las nuevas disposiciones obligan a revisar procesos de evaluación ya avanzados, incrementando la carga laboral de maestros y profesores. Además, señalaron que la situación provoca confusión en las comunidades educativas y dificulta la planificación institucional en una etapa clave del calendario escolar.
Desde el SiTEP remarcaron que la evaluación de los estudiantes debe construirse con previsibilidad y consensos, evitando modificaciones de último momento que terminan trasladando las consecuencias a quienes sostienen diariamente el funcionamiento de las escuelas. El reclamo también apunta a la necesidad de una mayor participación docente en las decisiones que impactan directamente en las aulas.
Cuando las reglas cambian sobre la hora, el problema no es solamente burocrático. La improvisación en educación suele pagarse en las escuelas, donde docentes y directivos terminan absorbiendo decisiones tomadas lejos de las aulas.
Si la planificación es una exigencia permanente para los trabajadores de la educación, resulta razonable preguntarse por qué esa misma exigencia no siempre parece aplicarse a quienes diseñan las políticas educativas. La previsibilidad no debería ser un privilegio: debería ser una obligación del Estado.
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