La Pampa quedó por encima del promedio nacional en impuesto automotor mientras caen los patentamientos y crece el debate tributario.
La Pampa volvió a quedar bajo la lupa por el peso de su carga tributaria sobre los vehículos. Un relevamiento comparativo de impuestos automotores ubicó a la provincia por encima del promedio nacional, consolidándola entre las jurisdicciones donde mantener un automóvil resulta más costoso para los contribuyentes.
La situación se da en un contexto complejo para el sector. Mientras los contribuyentes afrontan mayores costos por patente, combustible, seguros y mantenimiento, las ventas de vehículos registran una fuerte caída. En mayo, los patentamientos en La Pampa descendieron un 28,7% respecto del mismo mes del año anterior, una retracción superior al promedio nacional.
La reforma impositiva provincial redujo la cantidad de escalas y modificó las alícuotas del impuesto automotor, utilizando además nuevas referencias de valuación para calcular el tributo. Aunque se establecieron exenciones para vehículos más antiguos, los modelos más recientes continúan soportando una presión fiscal significativa. Más de 19 mil vehículos fabricados hasta 2014 quedaron liberados del pago de patente.
La discusión no pasa solamente por cuánto recauda el Estado, sino por cuánto puede soportar el bolsillo de los contribuyentes. Cuando tener un auto deja de ser una comodidad para convertirse en un lujo fiscal, algo empieza a desacomodarse en la ecuación.
Mientras la economía real muestra señales de enfriamiento y los patentamientos se desploman, el debate sobre la presión tributaria vuelve al centro de la escena. Porque cada impuesto tiene una consecuencia concreta: alguien lo paga.
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