Denuncian el desalojo y demolición de una vivienda en Santa Rosa. Crecen las críticas y reclamos por la crisis habitacional.
Una fuerte polémica se desató en Santa Rosa luego de que vecinos y organizaciones sociales denunciaran el desalojo y la demolición de una vivienda precaria ubicada en el barrio El Amanecer. Según los testimonios difundidos, el operativo se realizó durante la madrugada con maquinaria pesada y dejó a una mujer y sus hijos sin el lugar donde residían.
La situación generó indignación entre referentes barriales, quienes sostienen que el procedimiento se llevó adelante sin contemplar el impacto social que tendría sobre una familia en situación de vulnerabilidad. Las críticas no tardaron en trasladarse al ámbito político, donde comenzaron los reclamos por explicaciones oficiales sobre las circunstancias que rodearon el operativo.
Además, las denuncias apuntaron directamente al gerente del EMSHU, Emanuel Ganora, a quien distintos sectores señalaron como uno de los responsables de coordinar la intervención. En ese contexto, surgieron pedidos de renuncia y cuestionamientos a la gestión municipal por la forma en que se ejecutó la medida.
El episodio volvió a instalar en la agenda pública una problemática que atraviesa a miles de familias: el déficit habitacional. La falta de acceso a viviendas dignas y las crecientes dificultades económicas exponen una realidad cada vez más compleja en la capital provincial.
Cuando el Estado aparece con máquinas antes que con soluciones, la discusión deja de ser solamente administrativa y se convierte en un problema político y social. La imagen de una familia perdiendo su techo genera preguntas incómodas que ningún funcionario debería esquivar.
Mientras los discursos hablan de inclusión y contención, la realidad vuelve a mostrar el costado más crudo de la crisis habitacional. Si las respuestas llegan únicamente en forma de topadoras, el problema está lejos de resolverse.

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