Detuvieron al sacerdote Hugo Pernini tras quedar firme la condena a 12 años de prisión por abusos sexuales contra un adolescente.
La Justicia dio un paso definitivo en uno de los casos más resonantes de abuso sexual dentro de la Iglesia pampeana. La Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó el último recurso presentado por la defensa del sacerdote Hugo Edgardo Pernini y dejó firme la condena a 12 años de prisión por múltiples abusos sexuales cometidos contra un adolescente.
Tras la resolución del máximo tribunal, efectivos policiales concretaron la detención del religioso durante el viernes. Posteriormente fue trasladado a una dependencia del interior provincial que reúne las condiciones requeridas para alojar a un condenado por este tipo de delitos.
Pernini había sido condenado a fines de 2021 por abuso sexual simple, abuso gravemente ultrajante y abuso sexual con acceso carnal, agravados por su condición de ministro de culto y por haber ejercido una relación de autoridad y poder sobre la víctima.
La investigación judicial determinó que los hechos ocurrieron cuando el denunciante tenía 17 años. Los abusos fueron acreditados durante el juicio oral y habrían ocurrido en reiteradas oportunidades dentro de la Iglesia Nuestra Señora de Luján, ubicada en Villa Santillán de Santa Rosa, además de un episodio registrado en la Ciudad de Buenos Aires.
La detención de Pernini llega después de un largo recorrido judicial y vuelve a poner sobre la mesa una discusión incómoda: qué ocurre cuando quienes deberían representar valores morales terminan sentados en el banquillo por delitos gravísimos.
Durante años, las víctimas de abusos dentro de instituciones religiosas enfrentaron silencios, presiones y descrédito. La confirmación de esta condena marca un precedente importante porque demuestra que el peso simbólico de una sotana no puede estar por encima de la ley.
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