Intentó esquivar un zorro en la Ruta 35 y terminó chocando contra un guardarraíl cerca de Trenel.
Un accidente tan inesperado como peligroso ocurrió durante la madrugada de este lunes sobre la Ruta Nacional 35, en cercanías de Trenel. Un Renault Kwid que circulaba de norte a sur terminó incrustado contra un guardarraíl luego de que su conductor intentara evitar atropellar a un zorro que apareció de golpe sobre la cinta asfáltica.
Dentro del vehículo viajaban tres hombres oriundos de Bahía Blanca. Según indicaron fuentes policiales, el conductor realizó una brusca maniobra para no impactar al animal y perdió el control del auto. El pequeño utilitario terminó golpeando violentamente contra la estructura metálica ubicada al costado de la ruta.
El episodio generó preocupación por la violencia del impacto y el estado en que quedó el rodado. Sin embargo, y pese a los daños materiales, los ocupantes lograron salir conscientes y sin lesiones de gravedad, en lo que muchos calificaron como un verdadero milagro vial.
En el lugar trabajó personal policial y una grúa que removió el vehículo siniestrado. El tránsito en la zona se vio afectado durante varios minutos mientras se realizaban las tareas de asistencia y seguridad.
El hecho volvió a poner sobre la mesa el riesgo permanente que representan los animales sueltos o silvestres en rutas pampeanas, especialmente durante horarios nocturnos y de baja visibilidad.
Las rutas argentinas ya son una ruleta rusa por el estado del asfalto, la señalización deficiente y la falta de controles. Ahora también hay que sumar la lotería animal. Un zorro puede aparecer en segundos y transformar un viaje normal en una tragedia.
Mientras se anuncian obras eternas y campañas marketineras de seguridad vial, los conductores siguen enfrentando peligros reales en soledad. Esta vez hubo suerte. La próxima, quizás no.
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