UTELPa reclamó mejoras salariales urgentes y cuestionó el esquema salarial aplicado por el Gobierno provincial.
La Unión de Trabajadores de la Educación de La Pampa volvió a marcarle la cancha al Gobierno provincial durante una nueva reunión paritaria, donde exigió una propuesta salarial que realmente impacte en el bolsillo docente y no quede pulverizada por la inflación antes de llegar al cajero.
Desde UTELPa cuestionaron especialmente el mecanismo aplicado en el sueldo mínimo garantizado durante abril, al considerar que generó diferencias injustas entre trabajadores de la educación. El sindicato reclamó volver a un “garantido único” para toda la administración pública y sumar un adicional específico por la tarea docente.
La negociación pasó a un cuarto intermedio hasta el próximo 19 de mayo. Mientras tanto, el gremio dejó en claro que cualquier definición deberá ser consultada previamente con las bases, buscando reforzar la legitimidad interna en medio de un clima de creciente malestar salarial.
Tras la reunión, la conducción sindical convocó a un plenario provincial con participación de distintas seccionales pampeanas para unificar criterios y fortalecer la estrategia gremial frente al Ejecutivo.
El problema ya no pasa solamente por porcentajes o fórmulas matemáticas. El reclamo docente empieza a desnudar algo más profundo: el desgaste de un modelo salarial que siempre corre atrás de la inflación mientras los discursos oficiales insisten en vender “equilibrio” y “responsabilidad”.
En cada paritaria aparece el mismo libreto: reuniones, cuartos intermedios, promesas de análisis y docentes haciendo malabares para llegar a fin de mes. La educación pública sigue sosteniéndose más por vocación que por reconocimiento real. Y eso, tarde o temprano, pasa factura.
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