Tres hermanos se intoxicaron presuntamente con monóxido: una mujer murió y dos personas permanecen en grave estado.
Una escena dramática sacudió a la ciudad luego de que tres hermanos fueran encontrados intoxicados dentro de una vivienda. El fiscal Dr. Guillermo Komarofky confirmó que una de las víctimas falleció mientras que los otros dos integrantes de la familia fueron trasladados de urgencia y permanecen internados en estado crítico.
Según las primeras pericias, todo apunta a una posible intoxicación por monóxido de carbono, aunque las autoridades aguardan los resultados definitivos de los estudios técnicos para determinar con precisión qué ocurrió en el interior de la casa. El hecho generó conmoción por la gravedad del cuadro y por tratarse de integrantes de una misma familia.
El funcionario judicial explicó que los sobrevivientes fueron derivados rápidamente al centro asistencial con síntomas severos de intoxicación. Mientras tanto, personal policial, bomberos y especialistas trabajaron durante varias horas en el lugar intentando establecer cómo se produjo la acumulación del gas.
El monóxido de carbono es conocido como el “asesino silencioso” porque no tiene olor, color ni sabor. Cada invierno reaparece la misma amenaza doméstica ligada a calefactores defectuosos, ambientes sin ventilación y controles que llegan tarde. Otra tragedia que vuelve a encender las alarmas sobre la prevención.
La historia se repite con una frecuencia alarmante: familias enteras expuestas a instalaciones precarias, artefactos sin control y campañas preventivas que aparecen solamente cuando ya hay muertos. Después llegan las condolencias oficiales, los comunicados y los pedidos de “tener cuidado”.
El monóxido no avisa. Pero el abandono sí. Y cuando las tragedias domésticas se vuelven rutina, ya no alcanza con hablar de accidente.
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