La Pampa cubrirá la atención médica de penitenciarios tras la caída de prestaciones de la obra social nacional.
El Gobierno de La Pampa decidió hacerse cargo de la atención médica de trabajadores del Servicio Penitenciario Federal y de sus familias luego de que la obra social nacional interrumpiera completamente las prestaciones.
La medida busca evitar que cientos de familias queden literalmente a la deriva en medio de un sistema sanitario nacional cada vez más golpeado por recortes, demoras y abandono administrativo. Desde la Provincia confirmaron que la cobertura se garantizará mientras continúan los reclamos formales a Nación por la deuda acumulada y la falta de respuestas.
El conflicto estalló cuando comenzaron a frenarse prestaciones esenciales, consultas y tratamientos vinculados al personal penitenciario federal radicado en territorio pampeano. Frente a la situación, el Ejecutivo provincial resolvió intervenir para sostener la atención médica y evitar una crisis sanitaria aún mayor.
La decisión vuelve a exponer el deterioro de distintos organismos nacionales y el traslado silencioso de responsabilidades hacia las provincias, que terminan absorbiendo servicios que deberían estar garantizados desde el Estado nacional.
Otra vez la misma postal: Nación desaparece y las provincias salen a apagar incendios. Primero fueron medicamentos, después universidades, ahora atención médica para penitenciarios. El ajuste libertario tiene una curiosa costumbre: alguien siempre termina pagando la cuenta.
Mientras el discurso oficial habla de eficiencia y motosierra, en la práctica aparecen trabajadores sin cobertura, familias desesperadas y gobiernos provinciales obligados a cubrir agujeros que no generaron. La famosa “casta” parece no hacer fila en hospitales públicos.
COMENTARIOS