La Pampa cerró los Juegos Patagónicos con dos subcampeonatos y el mayor medallero del torneo Epade 2026.
La Pampa terminó los Juegos Patagónicos Epade 2026 con una actuación que dejó más orgullo que resignación. Los seleccionados masculinos de vóley y básquet llegaron hasta las finales y se quedaron con la medalla de plata después de partidos intensos frente a Río Negro, provincia que finalmente se quedó con el campeonato general del certamen.
En vóley masculino, el combinado pampeano cayó 3 a 1 ante Río Negro luego de arrancar arriba en el marcador y entusiasmar a un gimnasio repleto que empujó hasta el último punto. El equipo local sintió las lesiones de Bruno Testa y Vicente Campaso, dos piezas fundamentales en ataque, y el desgaste terminó inclinando la balanza para los rionegrinos.
El básquet masculino también rozó la gloria. En Viedma, La Pampa perdió una final muy pareja por 56 a 49 frente al dueño de casa y se quedó con otra medalla plateada que confirma el crecimiento deportivo provincial.
Más allá de las finales perdidas, la delegación pampeana cerró el torneo como la que más medallas consiguió: 72 en total, con 30 de oro, 25 de plata y 17 de bronce. Una cifra que deja en evidencia el enorme trabajo de atletas, entrenadores y familias que sostienen el deporte amateur prácticamente a pulmón.
También hubo podios destacados en atletismo, handball, mountain bike y vóley femenino, disciplina en la que La Pampa logró el tercer puesto tras derrotar con contundencia a Neuquén.
Mientras en muchos despachos oficiales abundan las fotos, los discursos y las promesas deportivas de ocasión, los resultados reales siguen apareciendo gracias al esfuerzo silencioso de pibes y pibas que entrenan con recursos limitados y muchas veces viajando como pueden.
La Pampa no ganó la tabla general, pero fue la provincia con más medallas. Y eso expone una verdad incómoda: cuando hay trabajo genuino, compromiso y pertenencia, el deporte puede crecer incluso sin el marketing vacío que tanto seduce a algunos funcionarios.
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