La Pampa y la UNLPam analizarán los costos reales de las cooperativas eléctricas para revisar tarifas y subsidios.
El Gobierno de La Pampa firmó un convenio con la Universidad Nacional de La Pampa para realizar un estudio integral sobre los costos del servicio eléctrico que brindan las 29 cooperativas de la provincia. La iniciativa busca desmenuzar gastos, detectar desequilibrios y revisar cómo se construyen las tarifas que terminan llegando a las boletas de los usuarios.
El análisis estará enfocado en identificar cuánto cuesta realmente sostener el sistema eléctrico pampeano, desde la distribución hasta los costos operativos y administrativos. Según explicaron oficialmente, el objetivo es fortalecer el Fondo Compensador Tarifario y avanzar hacia un esquema “más justo y equilibrado” para las distintas localidades.
La decisión llega en medio de un escenario nacional marcado por aumentos constantes en la energía, reducción de subsidios y un fuerte impacto sobre usuarios residenciales, comercios y pequeñas empresas. En La Pampa, las cooperativas vienen advirtiendo desde hace meses que el sistema está bajo presión por la suba de costos y el incremento de la morosidad.
El convenio fue rubricado entre el gobernador y autoridades de la UNLPam. La universidad aportará equipos técnicos y especialistas para construir una radiografía completa del sistema eléctrico cooperativo, una estructura que en la provincia tiene un peso histórico y social enorme.
El estudio también podría abrir la puerta a futuras modificaciones tarifarias y a nuevas discusiones sobre subsidios, distribución de recursos y eficiencia del sistema energético provincial.
Durante años, la factura de luz fue una especie de jeroglífico medieval: cargos, plus, compensaciones y aumentos que aparecían con la misma claridad que un discurso del INDEC en tiempos difíciles. Ahora, al menos en teoría, alguien decidió revisar la caja negra del sistema.
La pregunta incómoda es inevitable: si hacía falta una universidad para saber cuánto cuesta realmente la energía, entonces durante décadas muchos estuvieron firmando aumentos prácticamente a ciegas. Y mientras Nación recorta subsidios con motosierra premium, las provincias intentan evitar que la bronca social termine explotando en las cooperativas.
Porque al final del día, la electricidad no falla nunca en un solo lugar: cuando sube la luz, también se apaga un poco el bolsillo de la gente.
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