: Un joven fue a una cita en Santa Rosa y terminó golpeado y amenazado con un arma. El agresor fue detenido.
Lo que parecÃa una cita terminó en una escena digna de una pelÃcula de bajo presupuesto, pero con consecuencias muy reales. Un joven de 28 años llegó durante la mañana del sábado a una vivienda ubicada sobre la calle Malvinas Argentinas al 800, en Santa Rosa, para encontrarse con una mujer. Sin embargo, quien lo esperaba era el hijo de ella.
Según fuentes policiales, el muchacho de 20 años comenzó a increparlo apenas llegó al lugar y, tras una breve discusión, le dio una trompada en el rostro. La situación escaló todavÃa más cuando el agresor fue hasta un automóvil, tomó un arma de fuego y efectuó un disparo al aire.
La vÃctima escapó rápidamente y radicó la denuncia en la Seccional Segunda. A partir de allà comenzó una investigación que derivó, horas más tarde, en un allanamiento donde la PolicÃa detuvo al sospechoso.
Aunque el arma utilizada no fue encontrada, durante el procedimiento los efectivos secuestraron marihuana en el patio de la vivienda, motivo por el cual también intervino el área de ToxicomanÃa.
Ahora el detenido deberá enfrentar una causa en la Justicia Federal y otra en la órbita provincial. Todo por una cita que terminó mucho peor que un “te clavo el visto”.
La violencia cotidiana ya no distingue horarios, edades ni motivos. Una discusión absurda termina con un arma, un disparo y otra causa penal que se suma a la colección de expedientes argentinos donde los impulsos parecen tener más poder que la razón.
Y mientras la Justicia corre detrás de los hechos consumados, la escena deja una pregunta incómoda: ¿en qué momento normalizamos que cualquier conflicto menor pueda terminar a los tiros?
COMENTARIOS