Turismo argentino en crisis: casi no hay reservas para el fin de semana largo y crece la preocupación del sector.
El próximo feriado largo encuentra al turismo argentino en uno de sus momentos mĆ”s delicados. A pocos dĆas del descanso por el 1° de Mayo, operadores del sector reportan una ocupación bajĆsima y un nivel de reservas que, en muchos destinos, directamente no despega.
La situación se repite en la costa atlĆ”ntica, zonas serranas y provincias del norte, donde históricamente estos fines de semana servĆan para oxigenar cuentas, sostener empleos y mover la rueda comercial. Hoy, en cambio, sobran habitaciones y faltan turistas.
Empresarios hoteleros y gastronómicos advierten que el freno del consumo, la pĆ©rdida de poder adquisitivo y el aumento de costos volvieron al descanso un lujo para miles de familias. Incluso en plazas fuertes como Mar del Plata reconocen que el movimiento serĆa menor al de un fin de semana comĆŗn.
Mientras se repiten discursos sobre recuperación económica, la realidad del turismo muestra otra postal: persianas abiertas esperando clientes que no llegan. Cuando viajar se vuelve imposible, no solo pierde el sector: pierde toda la cadena productiva.
Los nĆŗmeros no mienten. Si un fin de semana largo no logra mover la economĆa regional, el problema ya no es estacional: es estructural.
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