Violento ataque a un director de hospital en La Pampa reabre el debate sobre la seguridad del personal de salud.
El director del hospital de Colonia Barón, Guillermo Corigliani, fue vÃctima de una violenta agresión en la vÃa pública que lo dejó con heridas de consideración y obligó su traslado a un centro de mayor complejidad en Santa Rosa.
El ataque ocurrió durante la tarde, cuando vecinos alertaron a la PolicÃa tras encontrar al médico tendido en el suelo, con lesiones faciales severas y abundante sangrado. La rápida intervención permitió asistirlo y derivarlo de urgencia para su atención médica.
Las primeras investigaciones apuntan a que el agresor serÃa la pareja de una trabajadora del hospital. Según fuentes del caso, existirÃan conflictos laborales previos que habrÃan desencadenado la agresión, aunque la Justicia aún trabaja para esclarecer los detalles.
A partir de testimonios y cámaras de seguridad, la PolicÃa logró identificar y detener al sospechoso poco después del hecho. La causa quedó en manos de la fiscalÃa de General Pico, que avanza con la recolección de pruebas.
Desde el Ministerio de Salud provincial expresaron un fuerte repudio al episodio y remarcaron que ningún tipo de violencia contra el personal sanitario será tolerada. Mientras tanto, el profesional permanece internado y bajo observación.
Otra vez la violencia se cuela donde deberÃa reinar el cuidado. Un hospital no es un ring, pero parece que algunos todavÃa no lo entendieron. Cuando los conflictos laborales se resuelven a golpes, lo que fracasa no es solo una relación: es todo el sistema.
El Estado repudia —como corresponde—, pero la pregunta incómoda sigue flotando: ¿cuántas señales previas se ignoraron antes de que un médico terminara ensangrentado en la calle? Porque los estallidos no nacen de la nada.
Fuente: Diario Textual
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