Murió un hombre en Quemú Quemú al caerle su auto mientras lo reparaba. El crique cedió y provocó una tragedia.
Una tragedia sacudió a la localidad pampeana de Quemú Quemú cuando un hombre de 39 años murió al ser aplastado por su propio vehículo mientras intentaba realizar reparaciones mecánicas. El hecho ocurrió alrededor de las 18 horas en el predio de una planta de silos, donde la víctima trabajaba.
Según las primeras informaciones, el hombre se encontraba debajo del automóvil cuando el crique que sostenía el rodado cedió de manera repentina. El vehículo cayó con todo su peso sobre él, provocándole la muerte en el acto.
La intervención policial fue inmediata y se iniciaron las actuaciones correspondientes bajo las órdenes del fiscal interviniente, quien busca determinar con precisión la mecánica del hecho. En la comunidad, la noticia generó una fuerte conmoción: la víctima era conocida como un trabajador respetado en la zona.
Otra muerte absurda, silenciosa y evitable. No hubo choque, no hubo velocidad, no hubo imprudencia en la ruta. Hubo algo más cotidiano y peligroso: la falsa sensación de control cuando se trabaja sin las condiciones de seguridad adecuadas.
El crique que falla no es solo un accidente mecánico; es también un símbolo de precariedad, de falta de prevención y de una cultura donde “arreglarlo uno mismo” muchas veces se paga caro. Mientras tanto, las campañas de seguridad siguen apuntando siempre al tránsito… pero poco a estos riesgos invisibles que matan en silencio.
Fuente: InfoPico
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