Intendentes de La Pampa, de varios partidos, se unieron para reclamar fondos a Milei y Caputo por la crisis municipal.
En una postal poco habitual para la polÃtica argentina, intendentes de distintos signos partidarios de La PAMPA cerraron filas para reclamarle al presidente Javier Miley y al ministro Luis Caputo por la crÃtica situación financiera que atraviesan los municipios.
Según el informe, 73 de las 79 comunas pampeanas acompañaron el documento impulsado por la Federación Argentina de Municipios. La advertencia fue clara: la caÃda de recursos y la paralización económica están golpeando de lleno a las gestiones locales, que deben responder cada vez con menos fondos.
El dato polÃtico más fuerte es que no se trató solo de intendentes peronistas. También se sumaron jefes comunales radicales y vecinalistas, reflejando que la crisis de caja dejó de ser una discusión ideológica para convertirse en una urgencia administrativa.
Mientras la Nación sostiene el ajuste como bandera, en el interior empiezan a sonar las alarmas: municipios que recortan servicios, frenan obras y miran con preocupación el pago de salarios en los próximos meses.
Cuando intendentes peronistas y radicales se abrazan en un mismo reclamo, no es por amor republicano: es porque la caja está vacÃa. La ideologÃa puede esperar; los sueldos municipales, no.
El Gobierno nacional celebra planillas prolijas mientras en los pueblos la polÃtica enfrenta la realidad cotidiana: basura, calles, salud y asistencia social no se gestionan con posteos en redes.
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