La primera causa por la reforma de Glaciares quedó en manos de un juez que incomoda tanto a Milei como al PJ pampeano.
La primera pulseada judicial por la reforma de la Ley de Glaciares se instaló en La Pampa. El expediente quedó bajo análisis del juez federal Juan José Baric, una figura que despierta reparos tanto en el gobierno de Javier Milei como en el peronismo provincial.
La causa tiene peso polÃtico y jurÃdico porque puede transformarse en antecedente para futuras presentaciones en todo el paÃs. Distintos sectores cuestionan los cambios impulsados por la Casa Rosada, al considerar que flexibilizan controles ambientales y abren la puerta a mayores actividades extractivas en zonas sensibles.
En el oficialismo observan con cautela el historial del magistrado y temen un fallo adverso que complique la estrategia nacional. En el PJ pampeano tampoco sobra entusiasmo: recuerdan decisiones anteriores y mantienen distancia frente a cualquier expectativa anticipada.
AsÃ, una discusión que el Gobierno pretendÃa cerrar en el Congreso volvió a encenderse en los tribunales. La disputa recién comienza y podrÃa escalar con nuevas demandas en distintas provincias.
Cuando oficialismo y oposición coinciden en desconfiar del mismo juez, el problema ya no es una persona sino la fragilidad institucional que atraviesa a la polÃtica argentina.
La reforma de Glaciares nació envuelta en polémica y ahora buscará legitimidad en los tribunales. Una señal clara de época: las leyes se votan en el recinto, pero muchas veces se definen en un despacho judicial.
Fuente: Letra P
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