Ziliotto se reunió con el ministro del Interior para reclamar fondos por el temporal, el déficit previsional y obras clave en La Pampa.
El gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, se reunió con el ministro del Interior, Diego Santilli, en un encuentro que, más que institucional, parece una peregrinación obligada: ir a Buenos Aires a pedir lo que debería llegar sin mendigar.
Sobre la mesa hubo de todo. El clásico déficit previsional —ese agujero que la Provincia viene reclamando hace años— y la promesa de avanzar con auditorías para destrabar fondos correspondientes a 2026. Traducido: primero demostrar, después cobrar.
Pero el tema más urgente tiene nombre y apellido: el temporal que castigó Santa Rosa y Toay. Ziliotto detalló daños en escuelas y pidió asistencia directa mediante Aportes del Tesoro Nacional (ATN). La escena se repite: la Provincia pone la cara, los municipios cuentan los destrozos y Nación evalúa. ()
Como si faltara algo, reapareció un viejo conocido: el radar meteorológico de INTA Anguil, una herramienta clave que sigue fuera de servicio. El reclamo es claro: arreglarlo y ponerlo a funcionar antes de la próxima tormenta. Porque prevenir, en Argentina, siempre llega tarde. ()
Y en el combo no podía faltar el estado de las rutas nacionales. Ziliotto volvió a plantear la posibilidad de que la Provincia se haga cargo, un eufemismo elegante para decir que Nación no está cumpliendo. La lógica es simple: si no las arreglan ellos, las arreglamos nosotros… con recursos que tampoco sobran.
La foto es prolija, el comunicado también. Pero la realidad es menos estética: un gobernador que viaja a gestionar lo básico y un Gobierno nacional que administra la billetera con cuentagotas.
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