Memoria, obras y recital en Santa Rosa: entre el homenaje y la oportunidad política. ¿Casualidad o estrategia?
El 24 de marzo en Santa Rosa no fue solo una fecha para recordar: también fue una jornada cargada de obras públicas, actos oficiales y un cierre artístico que buscó mezclar memoria con gestión.
¿Qué se inauguró en el barrio Regazzoli?
La Municipalidad aprovechó la conmemoración para cortar cintas. En el barrio Aquiles Regazzoli se inauguró una nueva plaza con iluminación LED, caminos accesibles, mobiliario urbano y parquización completa.
Pero no quedó ahí: también se asfaltaron las 12 calles del barrio, que después de medio siglo dejaron atrás el polvo y el barro. Una deuda histórica que, casualmente, encontró fecha de resolución en un día cargado de simbolismo.
El acto incluyó además la inauguración de un mural con figuras emblemáticas de los derechos humanos y actividades participativas para vecinos, con propuestas artísticas que invitaron a reflexionar sobre los 50 años del golpe.
El cierre estuvo a cargo de Víctor Heredia, quien brindó un recital acompañado por artistas locales como León Gamba, Laura Gómez Weizz y Matías Godoy.
Hubo danza, intervenciones callejeras y hasta participación de hinchas, en una mezcla de militancia, cultura y celebración popular que buscó dejar huella en el barrio.
Cada 24 de marzo la memoria se pone en escena. Y en Santa Rosa, este año, también se asfaltó, se iluminó y se inauguró. ¿Está mal? No. ¿Es casual? Tampoco.
La política entendió hace rato que la memoria también es territorio: se construye, se muestra y, si se puede, se capitaliza. El problema no es hacer obras —bienvenidas sean— sino cuándo y cómo se comunican.
Porque mientras algunos vecinos celebran el fin de las calles de tierra, otros se preguntan si hacía falta esperar medio siglo… y un acto simbólico, para que eso ocurra.
COMENTARIOS