Érica Riboyra defendió al IPAV ante las críticas del diputado Adrián Ravier, quien acusó al organismo de repartir viviendas entre punteros políticos.
Adrián Ravier se mandó a General Pico en su "tour de la gratitud" y aprovechó el micrófono de Infopico Radio para tirar la bomba: el IPAV reparte casas a punteros políticos y el modelo es un fracaso. Lo dijo con la tranquilidad del que nunca esperó un bolillero.
No tardó en llegar la respuesta. Érica Riboyra, titular del IPAV, agarró el teléfono y fue directo a X a desarmarlo punto por punto. Le recordó que en 2025, en la mismísima General Pico que Ravier visitó con cara de salvador, el instituto entregó 102 viviendas por sorteo público: bolillero, transmisión en vivo, vecinos inscriptos, todo a la vista. Nada de sombras.
"Ahí no hubo privilegios: hubo docentes, enfermeros, empleados de comercio, policías, albañiles, familias trabajadoras", enumeró la funcionaria. Y le agregó una chicana de las buenas: entre los beneficiarios también hay gente que votó a Ravier, porque el derecho a la vivienda no pregunta el color político de cada familia.
Para cerrar, Riboyra le abrió las puertas del IPAV al diputado, con una sonrisa que huele a trampa: "Será un gusto mostrarte cómo se adjudican las viviendas en La Pampa". Traducción libre: vení a aprender antes de hablar.
Ravier llega a Pico con el PowerPoint de la libertad y se va con los datos del IPAV clavados en la frente. Riboyra jugó bien: no gritó, mostró números. Pero en Crónicas Pampeanas sabemos que los números del Estado pampeano también tienen su historia, y que 102 viviendas en un año no alcanzan para cubrir la lista de espera que crece más rápido que los discursos de ambos. El bolillero es transparente, sí. Pero hay vecinos que llevan diez años metiendo el papel y siguen durmiendo en casa ajena. Menos duelo de Twitter y más respuestas para ellos.
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