El Gobierno nacional cerrará el Tesoro regional de Santa Rosa como parte del ajuste. La medida impacta en La Pampa y refuerza la centralización.
El Gobierno de Javier Milei volvió a avanzar con su política de ajuste y esta vez el golpe impacta directo en La Pampa. El Directorio del Banco Central resolvió cerrar doce agencias regionales del Tesoro en distintas provincias, entre ellas la de Santa Rosa.
La medida forma parte del recorte de estructura estatal que impulsa la gestión libertaria bajo el ya conocido lema de “la motosierra”. En los papeles suena a eficiencia. En la práctica, implica menos presencia del Estado nacional en el interior y más centralización de funciones en Buenos Aires.
El Tesoro regional cumplía tareas clave vinculadas a la operatoria financiera del Estado en la provincia. Su cierre no solo afecta a trabajadores, sino también a organismos, proveedores y circuitos administrativos que ahora deberán canalizarse a distancia.
Como suele ocurrir con este tipo de decisiones, el argumento oficial es la reducción del gasto público. El problema —otra vez— es quién paga el costo: las provincias.
Desde Buenos Aires todo cierra. En Excel, en discursos y en conferencias. Pero cuando la motosierra baja al territorio, el ajuste deja de ser un concepto y se transforma en un vacío.
Cerrar el Tesoro en Santa Rosa no es solo un recorte administrativo: es otro paso en la lógica de desmantelar la presencia nacional en el interior. Menos oficinas, menos laburo, menos Estado cerca.
Después nos preguntamos por qué todo pasa en Capital.
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