La UNLPam oficializó un frente de unidad con Marull y Alpa para las elecciones del 22 de abril en medio de la crisis universitaria.
La Universidad Nacional de La Pampa ya tiene armado su tablero electoral y no hay misterio: el oficialismo cerró filas y oficializó un frente de unidad para disputar la conducción de la casa de estudios el próximo 22 de abril.
La fórmula está encabezada por Francisco Marull como candidato a rector, acompañado por el actual rector Oscar Alpa como vice, en un armado que busca continuidad con sello propio y respaldo institucional. El espacio, bautizado “En Defensa de la Universidad Pública” (EDUP), reúne a distintos sectores de la comunidad universitaria que dejaron diferencias de lado para presentar una lista única.
El lanzamiento se realizó en General Pico con presencia de candidatos a decanos de todas las facultades, consolidando un esquema que atraviesa toda la estructura académica. No es solo una lista: es una señal política clara de orden interno en medio de un contexto nacional complicado para el sistema universitario.
Desde el espacio plantearon tres ejes de gestión: sostener la calidad académica, fortalecer la investigación vinculada al territorio y posicionar a la universidad como motor del desarrollo pampeano. Pero detrás del discurso institucional, el mensaje fue otro: resistir el ajuste y evitar el desangre de docentes que abandonan la universidad por los bajos salarios.
Marull fue directo: la situación es “dramática” y la pérdida de recursos humanos es constante. En ese marco, la unidad no aparece como virtud sino como necesidad.
La universidad pública pampeana hizo lo que la política muchas veces no logra: ordenarse rápido cuando el contexto aprieta.
Pero ojo, la “unidad” también tiene su lado incómodo. Cuando todos están adentro, ¿quién queda para discutir? ¿Quién marca errores? ¿Quién controla?
Porque si bien el frente suena a defensa de la educación pública —y en este contexto nacional es un argumento fuerte— también deja la sensación de una cancha sin rival. Y cuando no hay competencia, la democracia universitaria corre el riesgo de convertirse en un trámite administrativo.
En criollo: unidad sí… pero sin anestesia.
Fuente : www.laarena.com.ar
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