Arranca el debate por Medanito en la Legislatura pampeana. Funcionarios defienden el proyecto ante diputados. ¿Negocio para la provincia o para pocos?
El recinto de la Cámara de Diputados de La Pampa se convierte hoy en el escenario de una puesta en escena previsible. Funcionarios de primera línea del Ejecutivo provincial desembarcan con carpetas bajo el brazo para intentar convencer a propios y ajenos de que el futuro de Medanito —nuestra joya petrolera— está en buenas manos. La discusión no es menor: se debate la extensión de áreas clave y el manejo de recursos que deberían ser la palanca de desarrollo para Santa Rosa, General Pico y cada rincón de la provincia, pero que históricamente terminan enredados en la burocracia del poder.
La presencia de los emisarios del Gobierno responde a la necesidad de blindar un proyecto que genera ruido en los pasillos legislativos. Entre tecnicismos y proyecciones de inversión, lo que realmente se juega es quién se queda con la llave del grifo en los próximos años. Mientras la dirigencia política se encierra entre paredes climatizadas, el pampeano de a pie mira de reojo una discusión que suele pasarle por arriba, pero que impacta directo en las regalías que, supuestamente, deberían volver en obras y servicios.
Bajan los funcionarios, sacan el PowerPoint, prometen "lluvia de inversiones" y se vuelven a sus despachos con la satisfacción del deber cumplido. Pero ojo, que Medanito no es una herencia familiar de los que ocupan el sillón en Santa Rosa; es patrimonio de los vecinos. El estilo "filoso" del oficialismo para cerrar tratos entre cuatro paredes nos hace ruido. ¿Es un debate real o simplemente están buscando los votos que faltan para firmar el cheque en blanco? El petróleo es nuestro, pero las ganancias parecen tener siempre el mismo código postal. Menos "explicaciones" protocolares y más transparencia para el pueblo que sostiene el circo.
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