El Gobierno busca darle Medanito a Pampetrol por ley, pero la oposición denuncia ilegalidad. 400 empleos en juego y amenaza de juicio.
Sin embargo, la maniobra ha encendido las alarmas de la oposición. Desde Comunidad Organizada ya pusieron el grito en el cielo, calificando la adjudicación directa a Pampetrol como un acto "ilegal" que atropella la Constitución Provincial y las leyes de hidrocarburos. La advertencia es clara: si el oficialismo insiste en este atajo administrativo para mantener el control de la caja petrolera, el tema terminarÔ en los tribunales. Mientras tanto, los trabajadores quedan en el medio, utilizados como moneda de cambio en una pulseada donde lo que realmente se debate es quién manejarÔ el grifo de los recursos en Santa Rosa y General Pico durante la transición.
Esta pelĆcula y siempre termina con los mismos ganadores. Nos quieren vender que el traspaso a Pampetrol es un acto de heroĆsmo para cuidar el pan de las familias, pero huele mĆ”s a un manotazo de ahogado para no soltar la billetera del petróleo. Usan a los 400 laburantes como escudo humano para que nadie se anime a cuestionar la legalidad de un proceso que, segĆŗn denuncian, salta todas las vallas Ć©ticas. ¿Es Pampetrol una empresa eficiente o es el depósito de favores polĆticos del oficialismo? El poder de turno nos empuja a elegir entre "empleo o legalidad", una trampa dialĆ©ctica para esconder que no tienen un plan serio de inversiones. Si la justicia interviene, el papelón internacional de La Pampa serĆ” total. Menos relato de "soberanĆa energĆ©tica" y mĆ”s transparencia, porque el petróleo es de los vecinos, no de la unidad bĆ”sica que maneja la caja.
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