El concejal Mario García criticó a Adorni, pero los vecinos le recordaron sus privilegios y los tarifazos en General Pico. El análisis de Crónicas.
El concejal justicialista Mario García intentó subirse a la ola de la indignación popular al calificar como "lamentable" los viajes de Manuel Adorni, comparando el esfuerzo de un albañil con la supuesta falta de ética del funcionario nacional. Con el tono épico de quien defiende los intereses del pueblo, García disparó: "Están viajando con la nuestra". Sin embargo, el bumerán no tardó en volver y el impacto fue directo al corazón del Concejo Deliberante de General Pico.La respuesta de los contribuyentes fue demoledora, recordándole al jefe del bloque del FREJUPA su rol como escribanía de lujo para la intendenta Fernanda Alonso. Mientras García se escandaliza por los pasajes porteños, el vecino le reclama que muestre su propio recibo de sueldo y el de su batallón de asesores. Lo acusan de ser un "levantamanos compulsivo" que avaló tarifazos salvajes y un presupuesto de 60.000 millones para reventar este año, sin cuestionar jamás el gasto que sale del bolsillo del piquense que hoy no llega a fin de mes.
Es muy fácil señalar la paja en el ojo de Adorni cuando se tiene la viga de los privilegios propios tapando la realidad del barrio. García habla del lomo del albañil, pero parece que hace mucho no pisa un andamio; de hecho, hace mucho que no pisa un bache sin el aire acondicionado del despacho. Se rasgan las vestiduras por la casta nacional mientras en Pico actúan como una aristocracia de traje y corbata que pagamos todos. ¿Con qué cara van a salir a pedir el voto el año que viene después de haberle dado el "sí" a cada aumento de tasas? El mérito que explica García en las entrevistas no coincide con el mérito de sobrevivir a sus propios tarifazos. Menos cinismo de cabotaje y más transparencia con la "nuestra" que manejan acá en la 13 y 14.
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