La Pampa perdió 18 mil millones de pesos por coparticipación en solo dos meses, una cifra equivalente a la mitad de los aguinaldos que debe pagar en j
La fuerte caída de la recaudación fiscal a nivel nacional comienza a tener impacto directo en las finanzas provinciales. En el caso de La Pampa, la pérdida acumulada por coparticipación durante los primeros dos meses de 2026 asciende a 18 mil millones de pesos, una cifra que equivale a la mitad de los aguinaldos que deberán abonarse junto a los salarios de junio.
El retroceso de los ingresos preocupa tanto a los gobiernos provinciales como al equipo económico nacional, que considera a la solvencia fiscal como un “escudo” frente a eventuales turbulencias externas, entre ellas el impacto económico derivado de la guerra en Irán.
A este escenario se suma el compromiso asumido por el Gobierno nacional con el Fondo Monetario Internacional para avanzar en una reforma tributaria que elimine impuestos considerados distorsivos, como Ingresos Brutos, y simplifique el sistema impositivo. Sin embargo, el deterioro de la recaudación complica la viabilidad política y financiera de ese debate.
El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció públicamente que la baja en los ingresos representa uno de los puntos más débiles del programa fiscal y admitió que la recaudación de la ARCA debe mejorar.
Según un informe elaborado por el diputado de Unión por la Patria y ex titular de la Aduana, Guillermo Michel, durante el primer bimestre de 2026 la recaudación fiscal totalizó $34,56 billones. De ese total, el 37% quedó en manos de la Administración Nacional y el 32% se distribuyó entre las provincias, mientras que el 27% correspondió a la Seguridad Social. El resto se destinó a otros fines no presupuestarios, de acuerdo a datos difundidos por Ámbito.
El trabajo advierte además que la caída real de la recaudación —7,6% en enero y 9,7% en febrero— implicó una pérdida de casi $1 billón para las provincias por coparticipación. Buenos Aires fue la jurisdicción más afectada, seguida por Santa Fe y Córdoba. En ese contexto, La Pampa registró un recorte de 18 mil millones de pesos.
De sostenerse esta tendencia, se complicará el acuerdo entre la Nación y los gobernadores para avanzar en la reducción o eliminación de Ingresos Brutos, principal impuesto de las estructuras tributarias provinciales.
En paralelo, especialistas sostienen que el conflicto en Medio Oriente podría impulsar las exportaciones de petróleo y gas de Vaca Muerta, lo que ayudaría a recomponer ingresos nacionales a través de retenciones. No obstante, esos recursos no se coparticipan, lo que podría reactivar el reclamo de las provincias para incluir tributos como el Impuesto al Cheque en el reparto.
Finalmente, estimaciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal indican que, en términos reales, la Nación habría perdido $2,4 billones, mientras que las provincias resignaron $928.112 millones, totalizando una merma conjunta de $3,5 billones.
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