Con el radar de Anguil fuera de servicio desde 2024, La Pampa reclamó a Nación su reactivación urgente para prevenir tormentas y daños graves.
La Provincia de La Pampa reclamó formalmente al Gobierno nacional la reactivación urgente del radar meteorológico del INTA Anguil, una herramienta clave que permanece fuera de servicio desde agosto de 2024 y deja sin cobertura a gran parte del territorio pampeano.
La vicegobernadora Alicia Mayoral, a cargo del Poder Ejecutivo, se dirigió por nota al ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, al secretario de Obras Públicas, Luis Giovine, y al subsecretario de Recursos Hídricos, Bartolomé Heredia, solicitando que se arbitren con carácter urgente los medios necesarios para restablecer el funcionamiento del radar ubicado en Anguil.
El equipamiento está emplazado en la Estación Experimental Agropecuaria INTA Anguil “Ing. Agr. Guillermo Covas”, sobre la Ruta Nacional Nº 5, y es operado a través del Instituto de Clima y Agua. Se trata de un radar doppler de doble polarización (banda C), fundamental para la detección de nubosidad y precipitaciones intensas.
La información que genera el radar es enviada al Servicio Meteorológico Nacional, organismo responsable de emitir alertas tempranas por tormentas severas y otros fenómenos de alto impacto.
Un año y medio fuera de servicio
Desde mediados de agosto de 2024, el radar de Anguil se encuentra fuera de funcionamiento por problemas técnicos. Esta situación deja sin cobertura a la porción centro-este de la provincia y genera un preocupante vacío de información en tiempo real sobre el estado de la atmósfera.
Mayoral advirtió que esta carencia tuvo consecuencias concretas durante la tormenta severa que afectó a Santa Rosa el pasado 18 de febrero, con lluvias intensas, vientos huracanados y caída de granizo. El saldo fue contundente: más de mil árboles caídos, columnas del tendido eléctrico derrumbadas, techos volados, daños en vehículos y anegamientos, con una ciudad que aún intenta recuperarse.
Prevención que no puede esperar
La vicegobernadora subrayó que estos eventos extremos tienden a repetirse como consecuencia del cambio climático, por lo que resulta imperioso contar con tecnología que permita anticipar riesgos y mitigar daños, tanto para la población como para el sistema productivo.
Además, señaló que la antigüedad del equipamiento complica la reposición de componentes, lo que dificulta una reparación integral. En ese marco, planteó la posibilidad de reemplazarlo por radares de tecnología más moderna, como los desarrollados por INVAP, en el marco del SINARAME.
Finalmente, el Gobierno pampeano reiteró su disposición a trabajar de manera coordinada con el Estado nacional, pero dejó en claro que no resignará la defensa de herramientas esenciales para la prevención, la gestión del riesgo y la protección de las y los pampeanos. Con el clima golpeando cada vez más fuerte, el radar apagado ya no es un problema técnico: es una decisión política.
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